Antes de bajar a La Restinga, un pueblo de pescadores
localizado en el punto más al sur de la isla de El Hierro, y
de toda España, pasé por el Centro de Interpretación del
Parque Cultural de El Julan ya que la tarde anterior me habían
confirmado plaza en un jeep que utilizan para mover a
los visitantes que no quieran hacer la ruta a pie. Una lástima
porque yo estaba interesado en caminar esa zona pero no fue
posible ese día.
Si hay plazas se pueden
hacer de tres maneras:
- Bajada caminando y subida en jeep. Salida a las 8:00h.
- Bajada y subida en jeep. Salida a las 9:00h.
- Bajada caminando y subida en jeep. Salida a las 8:00h.
- Bajada y subida en jeep. Salida a las 9:00h.
- Bajada y subida caminando.
Salida a las 8:00h.
El
precio es 20€
(o
15€
para
residentes
en las islas Canarias)
para cualquiera de las tres rutas descritas anteriormente. El
pago se hace el mismo día de la actividad en efectivo ya que al ser un entorno bastante escondido no hay cobertura móvil ni telefónica y,
por lo tanto, no es posible el pago con tarjeta de crédito. Los
lunes no hay rutas. Las reservas se pueden hacer por teléfono al
922558423 (10:00–18:00, de martes a domingo).
La visita está estructurada en dos partes: al
Centro de Interpretación y la Ruta Guiada por la zona
Arqueológica. Esta última se hace obligatoriamente acompañado
por un guía sobre el terreno. Tras cumplimentar el registro pertinente
comenzamos la ruta guiados por Raico a través de una pista de tierra que serpentea ladera
abajo. En varias ocasiones se detuvo mostrándonos lugares que, a
primera vista, hubiéramos pasado por alto de haber ido sin él. 
Luego comenzamos a caminar siguiendo una colada de lava que recorre unos
400mts..
Sin duda alguna, pasear por El Julan es adentrarse de lleno en un mundo de historia que aún parece estar viva pero donde el tiempo se ha detenido. Pero no solo es importante por su indudable valor etnográfico al albergar tantos restos arqueológicos bimbaches (de origen norteafricano) sino también por las magníficas vistas del Mar de las Calmas, con el silencio, con su imperturbabilidad.
Sin duda alguna, pasear por El Julan es adentrarse de lleno en un mundo de historia que aún parece estar viva pero donde el tiempo se ha detenido. Pero no solo es importante por su indudable valor etnográfico al albergar tantos restos arqueológicos bimbaches (de origen norteafricano) sino también por las magníficas vistas del Mar de las Calmas, con el silencio, con su imperturbabilidad.
Lo interesante de esta visita es que se observa una parte de la isla importante en lo geológico y también en lo histórico. Alberga algunos de
los más
extensos y significativos petroglifos (grabados rupestres) bimbaches conocidos como Los Letreros
y Los Números (representaciones circulares, lineales, ovales
y alfabéticas) que se realizaron mediante la técnica conocida como
picado mediante la erosión de la superficie dando pequeños
golpes con una piedra. Igualmente en otras zonas se observa la
técnica del rayado.
El lugar es precioso, con unas magníficas vistas de todo el Mar de
las Calmas, desde el faro de Orchilla hasta casi La
Restinga que, unido al aire fresco que soplaba ladera arriba desde
el mar, hace que el lugar sea el ideal para recrearse.
Una vez concluida la visita me dirigí a La Restinga, pero deteniéndome primeramente en un pequeño museo dedicado a la
erupción volcánica submarina que tuvo lugar en el año 2011, a
unos tres kilómetros de la costa, pero no tenían electricidad porque
el día anterior no había salido mucho sol y las baterías no se
habían cargado del todo. Es lo que tiene el progreso eléctrico!
Luego una parada para bañarme en playa Tacorón, una de las mejores calas con un mar calmado, que describe a la perfección el nombre de sus aguas, ya que cuenta con el Atlántico más calmado todo el año, con un peculiar contraste de colores, el azul del agua se fusiona con los ocres y negros de la arena. Baldas de madera recorren el sendero hasta el agua y varias escaleras hacen del lugar un encanto para disfrutar sin riesgos. Los merenderos también se encontraban cerrados por el COVID.
Luego una parada para bañarme en playa Tacorón, una de las mejores calas con un mar calmado, que describe a la perfección el nombre de sus aguas, ya que cuenta con el Atlántico más calmado todo el año, con un peculiar contraste de colores, el azul del agua se fusiona con los ocres y negros de la arena. Baldas de madera recorren el sendero hasta el agua y varias escaleras hacen del lugar un encanto para disfrutar sin riesgos. Los merenderos también se encontraban cerrados por el COVID.
La Restinga es un tranquilo pueblo pesquero
(municipio de El Pinar)
ubicado al sur de El Hierro, el punto más meridional de toda
España. La tranquilidad que se respira en sus calles, su avenida, su playa y su cala, y la riqueza de sus fondos marinos son los principales atractivos de
esta pequeña localidad, perfecta para quienes buscan turismo de sol
y mar pero lejos de las grandes aglomeraciones. Su playa está protegida de las olas por el espigón
del muelle donde se mecen plácidamente las barcas de
aquellos que tienen en el mar su principal modo de vida y de aquellos
otros que simplemente se hacen al Atlántico para disfrutar de
los paisajes de la costa acantilada herreña y de los tesoros
sumergidos en sus aguas.
Cuenta con una amplia oferta de apartamentos de alquiler, de V.V., restaurantes de pescado fresco y varios supermercados. Los
aficionados al submarinismo acuden a cualquiera de los clubs
de buceo para descubrir el Mar de las Calmas, una de las
mejores zonas de inmersión de las
Islas Canarias.
Me quedé en una vivienda de alquiler (30€/dos camas,
baño y terraza por ser ático).
Los puntos de interés fundamentales en esta parte de la isla son la variedad de sus fondos marinos, y por ellos me he desplazado hasta aquí para realizar una serie de inmersiones. Hay muchos Centros de Buceos en La Restinga, y todos casi con los mismos precios. En mi caso preferí una empresa local. Hay que dejar el dinero en las islas, por supuesto. Elegí Centro El Bajón, muy cerca de donde me estaba quedando.
La quietud de sus aguas durante todo el año al resguardo de los vientos y corrientes dominantes del océano son el principal motivo por el que en esta zona marina se da mucho la pesca y precisamente para preservar su gran riqueza y la gran variedad de especies se creó en 1996, a petición de los propios pescadores, la Reserva Marina, una extensión de 750Ha. de aguas interiores y exteriores situada frente a la Bahía de Naos, entre el Roque de Naos y la Playa de La Herradura. Tiene unas características muy especiales pues al ser zona protegida está prohibido tirar el ancla, todos los fondeos son mediante boya y no puede haber más de un barco ni más de 12 buceadores en un mismo punto de buceo. En todas las inmersiones que he realizado han estado presente prácticamente las mismas especies: viejas, trompetas, peje verdes, medregales, abades, meros, bocinegros, etc., aunque hay ocasiones donde se pueden ver bicudas, bonitos, rabiles, anguilas jardineras, mantas, langostas de antenas, etc....
La mayoría de las inmersiones en la Reserva de El Hierro son
de continuidad de la plataforma continental de
la propia isla, que es muy corta ya que a 300mts.
de la costa ya hay una profundidad de más de 200mts..
Esta plataforma tiene un veril,o ladera, que cae directamente a cierta profundidad, a veces de golpe y otras suavemente.
Los puntos de interés fundamentales en esta parte de la isla son la variedad de sus fondos marinos, y por ellos me he desplazado hasta aquí para realizar una serie de inmersiones. Hay muchos Centros de Buceos en La Restinga, y todos casi con los mismos precios. En mi caso preferí una empresa local. Hay que dejar el dinero en las islas, por supuesto. Elegí Centro El Bajón, muy cerca de donde me estaba quedando.
La quietud de sus aguas durante todo el año al resguardo de los vientos y corrientes dominantes del océano son el principal motivo por el que en esta zona marina se da mucho la pesca y precisamente para preservar su gran riqueza y la gran variedad de especies se creó en 1996, a petición de los propios pescadores, la Reserva Marina, una extensión de 750Ha. de aguas interiores y exteriores situada frente a la Bahía de Naos, entre el Roque de Naos y la Playa de La Herradura. Tiene unas características muy especiales pues al ser zona protegida está prohibido tirar el ancla, todos los fondeos son mediante boya y no puede haber más de un barco ni más de 12 buceadores en un mismo punto de buceo. En todas las inmersiones que he realizado han estado presente prácticamente las mismas especies: viejas, trompetas, peje verdes, medregales, abades, meros, bocinegros, etc., aunque hay ocasiones donde se pueden ver bicudas, bonitos, rabiles, anguilas jardineras, mantas, langostas de antenas, etc....
En esta Reserva se pueden realizar las siguientes Inmersiones:
El Rincón: se considera una inmersión fácil, comenzando a unos 12mts. y progresivamente se va bajando hasta los 20mts.. Se sigue una pared natural que va desde el muelle hacia alta mar. Se hace la ida un poco separado de la pared y la vuelta pegado a ella. En la ida hay fondo de arena con la posibilidad de ver chuchos y angelotes, y unas pequeñas cuevas donde es fácil ver langostas de antenas y tamboriles. La vuelta es por una pared con algunos recovecos donde meter la cabeza y estos días de olas se puede observar como éstas rompen sobre nuestras cabezas.
El Puerto, fácil de poca profundidad. Lugar donde se hacen bautizos y salidas nocturnas. Al ser un puerto pequeño goza de una increíble limpieza de sus aguas. Su fondo de arena alberga a mantelinas y chuchos. Se puede salir fuera de la bocana y mirar para ir en busca de langostas, tamboriles y otras especies de vida marina.
El Rincón: se considera una inmersión fácil, comenzando a unos 12mts. y progresivamente se va bajando hasta los 20mts.. Se sigue una pared natural que va desde el muelle hacia alta mar. Se hace la ida un poco separado de la pared y la vuelta pegado a ella. En la ida hay fondo de arena con la posibilidad de ver chuchos y angelotes, y unas pequeñas cuevas donde es fácil ver langostas de antenas y tamboriles. La vuelta es por una pared con algunos recovecos donde meter la cabeza y estos días de olas se puede observar como éstas rompen sobre nuestras cabezas.
El Puerto, fácil de poca profundidad. Lugar donde se hacen bautizos y salidas nocturnas. Al ser un puerto pequeño goza de una increíble limpieza de sus aguas. Su fondo de arena alberga a mantelinas y chuchos. Se puede salir fuera de la bocana y mirar para ir en busca de langostas, tamboriles y otras especies de vida marina.
La Herradura, dificultad media fácil, debido a
las corrientes. Fondeo a unos 8mts,. con un veril cercano que desciende suavemente hasta los 35mts. Se baja un poco por el veril mirando
hacia alta mar con percepción ocasional de mantas, bonitos y tamboriles. La vuelta es a poca
profundidad por una especie de pequeños cañones con la posibilidad
de ver vaquitas suizas, abades capitán
y coral negro a 12mts. de profundidad. Difícil de encontrar en el resto de las islas.
Punta las Cañas, cerca de la reserva integral (lugar de máxima protección), es una inmersión fácil donde se pasa por un veril a la ida, a una determinada profundidad, siempre mirando hacia alta mar por el paso de pelágicos y se vuelve por una pequeña plataforma a unos 12mts..
El Lajial, parecida a la anterior pero con una
bajada al infinito mucho más pronunciada, que da hasta vértigo!.
La Cueva del Diablo, de poca profundidad, muy fácil. Se llega a una especie de gran cueva que recuerda a la bóveda de una iglesia. Tiene parte del techo caído y eso hace que entre un rayo de luz y le de cierto misticismo.
El Roque de Tacorón, se encuentra delante de las piscinas naturales Tacorón. En esta inmersión se baja a un veril y se da la vuelta al roque. Ocasionalmente hay encuentros con la Tortuga Boba.
La Cueva del Diablo, de poca profundidad, muy fácil. Se llega a una especie de gran cueva que recuerda a la bóveda de una iglesia. Tiene parte del techo caído y eso hace que entre un rayo de luz y le de cierto misticismo.
El Roque de Tacorón, se encuentra delante de las piscinas naturales Tacorón. En esta inmersión se baja a un veril y se da la vuelta al roque. Ocasionalmente hay encuentros con la Tortuga Boba.
El Tacorón, se pasea por el fondo de las
piscinas naturales. Lugar de mucha vida donde se puede ver grandes tamboriles espinosos, muy
protegidos en El Hierro para evitar el blanquizal.
Los Saltos, esta inmersión goza de gran belleza ya que se pasa por un veril con una caída de 40mts. de profundidad y a través de un medio tubo de gran abertura a poca profundidad donde, con suerte, se puede ver bancos de trompetas quietos, clavados en el agua como si fuesen tachuelas. Se visitan 3 pequeñas grutas pasando a la vuelta por un pequeño arco.
Baja Rosario, veril donde no hay casi nunca corrientes y se disfruta de un buceo cómodo con la vista siempre hacia alta mar. Se pueden ver pasar a los pelágicos (atunes, dorados y tiburones), o incluso ver grandes medregales, abades y meros. En esta inmersión no hay que perderse los contraluces de las primeras horas de sol en los riscos volcánicos. Se puede tener encuentros con Tiburones Solrayo (no están todo el año, ni pasan todos los años... son las grandes sorpresas que puede regalar esta Isla).
El Desierto, situado casi al final de la reserva. Se baja por una lengua de arena donde hay miles de anguilas jardineras. Y por un veril y, con suerte, encontrar meros de grandes dimensiones. Se da la vuelta a la laja donde se fondea el barco, inspeccionar sus orificios y pasar por un pequeño arco lleno de peces trompetas.
Otros puntos de Inmersiones fuera de la reserva: Baja Anacón, Baja Palometa, El río, Hoyo de los feos, El Coral, Baja Bocarones, Piedra Bermeja, Barco Chino, Cueva de la Arena, Baja Fría, Punta Restinga (El Arco) y Punta Restinga (El Desfiladero).
Los Saltos, esta inmersión goza de gran belleza ya que se pasa por un veril con una caída de 40mts. de profundidad y a través de un medio tubo de gran abertura a poca profundidad donde, con suerte, se puede ver bancos de trompetas quietos, clavados en el agua como si fuesen tachuelas. Se visitan 3 pequeñas grutas pasando a la vuelta por un pequeño arco.
Baja Rosario, veril donde no hay casi nunca corrientes y se disfruta de un buceo cómodo con la vista siempre hacia alta mar. Se pueden ver pasar a los pelágicos (atunes, dorados y tiburones), o incluso ver grandes medregales, abades y meros. En esta inmersión no hay que perderse los contraluces de las primeras horas de sol en los riscos volcánicos. Se puede tener encuentros con Tiburones Solrayo (no están todo el año, ni pasan todos los años... son las grandes sorpresas que puede regalar esta Isla).
El Desierto, situado casi al final de la reserva. Se baja por una lengua de arena donde hay miles de anguilas jardineras. Y por un veril y, con suerte, encontrar meros de grandes dimensiones. Se da la vuelta a la laja donde se fondea el barco, inspeccionar sus orificios y pasar por un pequeño arco lleno de peces trompetas.
Otros puntos de Inmersiones fuera de la reserva: Baja Anacón, Baja Palometa, El río, Hoyo de los feos, El Coral, Baja Bocarones, Piedra Bermeja, Barco Chino, Cueva de la Arena, Baja Fría, Punta Restinga (El Arco) y Punta Restinga (El Desfiladero).
Tras pasar tres días buceando y disfrutar de las terrazas
de su Avenida del Mar, gozando de tardes con seductoras puestas de sol, o
noches más que extraordinarias, regreso al Muelle de la Estaca
para coger nuevamente el ferri de vuelta a Los Cristianos y al día siguiente el que me llevaría a La Gomera, mi
siguiente destino.